Nuevo tipo de arraigo creado por el Reglamento de Extranjería 2026. 2 años de permanencia + contrato de trabajo para obtener tu permiso de residencia
El arraigo sociolaboral es una nueva figura jurídica introducida por el Real Decreto 1155/2024 (Nuevo Reglamento de Extranjería), en vigor desde el 20 de mayo de 2025. Se trata de una autorización de residencia temporal por circunstancias excepcionales que combina elementos del antiguo arraigo social y del arraigo laboral.
El arraigo sociolaboral permite a los extranjeros obtener una autorización de residencia y trabajo en España, y requiere cumplir con varios requisitos específicos.
El arraigo sociolaboral sustituye en gran medida al antiguo arraigo social (que requería 3 años de permanencia). Ahora, con solo 2 años, se puede acceder a la regularización.
Para solicitar el arraigo sociolaboral, es necesario presentar la siguiente documentación:
El contrato de trabajo presentado debe cumplir los siguientes requisitos:
Se deniegan los contratos que, sumados, no llegan a 20 horas semanales o no alcanzan el salario mínimo (o el del convenio) en proporción a la jornada, y los de empresas que no están al corriente con Hacienda y la Seguridad Social o no acreditan medios para pagar el salario. Un contrato de menos de un año también suele dar problemas.
El empleador que ofrezca el contrato de trabajo debe acreditar que tiene capacidad económica para mantener el puesto de trabajo:
Una vez concedido el permiso de residencia y trabajo por arraigo sociolaboral, surge la pregunta habitual: ¿puedo cambiar de empleador o de sector de actividad?
La autorización de residencia y trabajo por arraigo sociolaboral no está limitada a un empleador ni a un sector de actividad concreto. Una vez obtenido el permiso, puedes trabajar por cuenta ajena en cualquier sector y ámbito territorial de España.
No obstante, conviene tener en cuenta:
Requisitos, contrato, empresa, plazos y trabajo mientras se tramita: lo esencial del arraigo sociolaboral en preguntas directas.
El arraigo sociolaboral es una autorización de residencia y trabajo por circunstancias excepcionales (artículo 127.b del Reglamento de Extranjería) para quien lleva al menos dos años en España y tiene uno o varios contratos de trabajo. Se concede por un año y permite trabajar por cuenta ajena o propia en toda España.
Los requisitos del arraigo sociolaboral son: estar en España y no ser solicitante de asilo; dos años de permanencia continuada; no tener antecedentes penales en España ni en los países donde viviste los cinco años anteriores a tu entrada; no ser una amenaza para el orden público; no tener ya una autorización de estancia o residencia ni otro procedimiento en curso; pagar la tasa, y aportar uno o varios contratos que sumen al menos 20 horas semanales con el salario mínimo o el del convenio.
El contrato para el arraigo sociolaboral debe garantizar al menos el salario mínimo interprofesional o el del convenio, en proporción a la jornada, y la suma de los contratos debe llegar a 20 horas semanales. Se admiten varios contratos si son trabajos de temporada encadenados o si trabajas a la vez para varios empleadores. Como la empresa debe garantizar una actividad continuada durante la vigencia de la autorización, lo prudente es un contrato de al menos un año o indefinido.
La empresa del arraigo sociolaboral debe cumplir los requisitos del artículo 74 del Reglamento, salvo la situación nacional de empleo: estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, ofrecer condiciones ajustadas al convenio y tener medios suficientes para pagar el salario. Si el empleador es una persona física, además debe acreditar medios para su propia familia una vez descontado el sueldo (como mínimo, el 50 % del salario mínimo si vive solo).
Sí. Desde el Real Decreto 316/2026, con el arraigo sociolaboral en trámite puedes residir y trabajar por cuenta ajena en cuanto la solicitud se admite a trámite, y así consta en la comunicación de inicio. Cuando se concede, la autorización solo despliega efectos si te dan de alta en la Seguridad Social en el mes siguiente a la notificación.
La diferencia entre arraigo sociolaboral y arraigo social está en lo que acredita cada uno; los dos exigen dos años de permanencia continuada. El sociolaboral se basa en un contrato de trabajo. El social, en tener vínculos familiares con extranjeros residentes (cónyuge o pareja registrada, padres o hijos) y medios de al menos el 100 % del IPREM o, si no tienes esos vínculos, en un informe de integración social favorable.
No. El informe de integración social (lo que antes se llamaba informe de arraigo) no es un requisito del arraigo sociolaboral. Se exige en el arraigo social cuando no hay vínculos familiares y en el arraigo socioformativo.
El arraigo sociolaboral debe resolverse en un plazo máximo de tres meses; si no contestan, la solicitud se entiende denegada y se puede recurrir. Una vez concedido, tienes un mes para pedir la Tarjeta de Identidad de Extranjero con toma de huellas.
El permiso por arraigo sociolaboral dura un año. Al terminar, lo normal es modificarlo a una autorización de residencia y trabajo (artículo 191), que puede ser de cuatro años si cumples los requisitos de renovación. Si no, se puede prorrogar un año más estando inscrito como demandante de empleo y en búsqueda activa, salvo enfermedad, discapacidad o edad de jubilación.
Sí. La autorización por arraigo sociolaboral no está ligada a un empleador ni a un sector: te permite trabajar por cuenta ajena o propia en cualquier actividad y en toda España. De cara a la modificación o la prórroga, conviene mantener actividad laboral o estar inscrito como demandante de empleo.
Por regla general sí: para el arraigo sociolaboral hay que aportar el certificado de antecedentes penales de los países donde viviste los cinco años anteriores a tu entrada en España, legalizado o apostillado y traducido. No hace falta si llevas cinco años seguidos en España o si ya lo acreditaste en otra solicitud de los últimos cinco años sin haber salido del país.
Sí. Para el arraigo sociolaboral no hace falta tener familia en España: lo fundamental es cumplir los dos años de permanencia continuada y tener un contrato (o varios) que cumpla los requisitos de salario y de 20 horas semanales.